miércoles, 10 de octubre de 2012

amAR, volAR.

  Mirando por la ventana, desde un segundo piso, veía a la gente pasar, imaginándose la vida de esos individuos desconocidos, sus rutinas, que trabajos tendrían, si solían embriagarse y tener sexo con desconocidos, o si eran simples ciudadanos, comunes y corrientes. Cada tanto(a cada rato), arrojaba colillas al terminar sus cigarros...pensaba y decidía sobre sus días, su vida, y su destino, analizando si sus acciones eran o no en vano. Con Pearl Jam de fondo, se disponía leer algo de Nietzche, para matarse aún más la cabeza, y reflexionar otras cosas ajenas a si misma.
 Quizás la necesidad de ver que cosas pasaban allí afuera, no era nada mas que una disimulada persecución de lo que realmente quería saber, que era lo que le pasaba dentro suyo. Ella misma se había vuelto su propia psicópata, persiguiéndose noche tras noche, neurona tras neurona, dentro de su cabeza.
 El miedo estaba allí, su sombra la acechaba, el espejo la acorralaba, torturándola, pero sin mostrarle la realidad. Atontada, con la mirada perdida en la noche, tras la ventana, recordaba los momentos felices que había vivido con el arte. Pintar ya no la satisfacía, y cada intento de hacer música, era una frustración aun mayor que el transcurso de los días. Al hacer sonar el violín, lo único que conseguía, era arrancarle notas melancólicas, y deprimentes, que la arrojaban al llanto desesperado.
  Pero entre tanto coas se divertía, aunque lo sufría, porque en el mas marchito de los sentimientos, aun podía degustar un poco de esa esencia que la componía. Jugando, entre risas y llantos, descomponía la ironía de otro día sin agonías. Escondiéndose en un rincón de su cuarto, buscaba refugio de la sombra que ella misma proyectaba, envidiandola por no estar atada, por poder cruzar las paredes sin preocuparse por nada.
  La música estaba transportándola a otro lado, la llevaba de una habitación a otra...o eran sus pies? Caminaba sobre vidrios, sin sentir dolor alguno, sin notar las rojas huellas en la reluciente cerámica de cada cuarto. Qué se había roto? En un extraño trance, intentaba buscar restos de algo, buscaba entender que se caía a pedazos, sobre ella misma, o a su alrededor, cantando, sollozando, riendo...no lograba entender, no lograba entenderse, por lo cual, castigaba su mente con martirios y pensamientos obscenos para consigo misma.
  Tan concentrada en ver donde la habían llevado sus pies, no advirtió que estaba siendo observada, que alguien mas allá de su cabeza la estaba mirando, allí, analizándola. Una silueta perfecta y enigmática, la cruda presencia de una mente acechante, que la invitaba a un romántico vals de vaivenes sexuales.
 Comenzó a dar vueltas, acercándose cada vez mas a esta persona, tirando en cada paso una prenda, primero su blusa, luego su pollera, giraba, soltaba su cabello, y semi desnuda seguía en su danza, en sus delirios, en su otra casi realidad. Le buscaba un rostro a esa figura, le imaginaba una mente, pero una mente manejada por ella misma, sin el pudor que ella sentía.
 A escasos centímetros, la perfecta figura comenzó a tomar una forma aun mas clara, lo perfecto era simplemente divino...mas hermoso aun era el hecho de que ahora estaba danzando junto a ella, el ser mas bello la tomaba de la cintura, subiendo las manos, le desabrochaba el sostén, y la hacia danzar, dándole vueltas cada vez mas bruscas, pero vueltas en fin, frenandola de a ratos para cantarle susurros al oído, y moverse al ritmo de un abrazo discontinuo, para luego seguir girando, y repetir esos bellos momentos.
 Con las manos de el en su cintura nuevamente, moviendose al rededor de la habitación, entre besos y palabras apasionadas y desesperadas por ser pronunciadas, su mente divagaba, y recordaba a esos transeúntes desconocidos del callejón. Caricias en su cuello, su cabello deslizándose por entre los dedos de su amado, besos apasionados....
  La luz ya comenzaba a filtrarse por la ventana, la noche iba muriendo, la perfecta figura comenzaba a verse borrosa, cada vez mas indistinguible, cada vez mas extraña, mas desagradable. Probó con abrir y cerrar los ojos nuevamente, se sentía mal, se sentía mareada, sentía repulsion.
  Cerro y volvió a abrir los ojos nuevamente, observando la habitación, noto que estaba sola, acostada, y despeinada, no entendía nada...de su boca salieron como arrancados, gritos desesperados, gritos con desgarros de dolor...donde estaba su amor?
  Despertándose de un sueño, salió de su cama, marcando huellas rojas en el suelo, palpó la ventana, la cual muy extrañamente estaba abierta, o algo así... sin detenerse para ver que pasaba, se apolló en el marco...y se aventó al pavimento.

1 comentario:

  1. Interesante y atrapante historia me gustó el comienzo, me sentí identificada con eso de imaginarte la vida de las personas jajaj super loco me gustó mucho sos buena pibita e.e

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Letras, palabras, oraciones, párrafos que duelen.
Momentos, recuerdos, frases, sentimientos...
escribimos, leemos, pensamos,
todo es hermoso.